miércoles, 17 de agosto de 2016

Poda en Viñedo. Alejandro explica el sistema Guyot


El viticultor e ingeniero agrónomo de Chachingo, Alejandro Vigil, explica, en esta oportunidad como se puede realizar la poda en viñedo con el sistema de cargador Guyot. Una forma simple y sencilla de aprender.

viernes, 29 de julio de 2016

Alejandro Vigil. Perfil de suelo en Chachingo, Maipú



El viticultor Alejandro Vigil te muestra los orígenes de las tierras de una zona histórica de Mendoza. Allí, en Chachingo, Maipú se encuentra La Casa de Vigil, su emprendimiento enogastronómico. El "Ale" se instala en el subsuelo.

miércoles, 27 de julio de 2016

Cosecha 2016, cuando nada es igual.

Parte 1 , la cosecha fria

Hace mucho leí una frase de Julio Cortázar que decía algo como: “Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba”.

Cuando comenzó la temporada ya veíamos que tendríamos un año atípico, con ciertas incomodidades, pronóstico de la Corriente del Niño y problemas coyunturales importantes.

Una primavera fría. Estamos hablando de que en varias zonas estábamos con 3,5ºC por debajo de la media, con varios días rozando los 0ºC. La primera consecuencia fue un corrimiento extraordinario en varias regiones, incluida una helada importante en Salta que hacía prever que la merma sería importante en el país. Luego las lluvias, que en 4 meses en algunos casos llegarían a los 800 mm.

Y la zona este de Mendoza terminó sumamente perjudicada en cantidad y luego en calidad.

Valle de Uco tenía un retraso de 24 días promedio debido a las temperaturas. Y esta situación, en definitiva, se convirtió en nuestra aliada. Este atraso, sumado a una ventana sin caída de agua de casi 40 días salvó la calidad de la vendimia. La cantidad ya se había perdido en el Este de Mendoza.

Esta brecha nos permitió lograr esos vinos de los que venimos hablando los últimos años, los que tienen bajo alcohol, alta acidez, más livianos, pero con mayor intensidad.

Vinos que no imaginábamos hacer hace 5 o 6 años, esos vinos que denominamos lineales o verticales de mineralidad acentuada.

Entonces recordé que hace unos años podríamos haber dicho que esta vendimia no era buena o excelente porque no habríamos tenido grandes extractos y los alcoholes no alcanzarían los 16 grados buscados. Nunca más cierto aquello que preguntarse cuando me dicen: ¿Qué es calidad o alta calidad en un vino top? En definitiva, cuestionarnos si lo que nos dicen es así o tal vez, decidimos cambiarlo y comenzar un itinerario misterioso.

Lo más lindo es que no estaba solo. Hablando con muchos de los amigos vitivinicultores descubrí que pensaron lo mismo. 

En la próxima entrada les comento que pasó por zona y varietal.




lunes, 24 de agosto de 2015

Actor por un día

Esta vez Alejandro Vigil participó en el corto de presentación de Casa el Enemigo, su personalísimo proyecto ubicado en la zona de Chachingo, en Maipú, Mendoza, Argentina. El Cielo y El Infierno le dan contexto a sus vinos. La Divina Comedia del Dante escribe el libreto. Pasen y vean el clip realizado por Mimesis Filmworks.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

El Carrizal: un nuevo Gran Enemigo para repensar el cabernet franc

Por Sebastián Ríos - On the wine side
Ni bien serví la primera copa tuve que volver a mirar la etiqueta para confirmar qué era lo que estaba por probar: Gran Enemigo Single Vineyard El Carrizal Cabernet Franc 2010.Por un momento, creí haber servido un pinot noir, dado lo traslucido del líquido, pero no: ¡demasiado rojo y demasiado vivo para un pinot! Rojo frambuesa, más precisamente, y ese y otros frutos rojos en su nariz, para luego resultar jugoso en boca. En todo caso, lo que me costó hallar es al típico cabernet franc mendocino al que uno viene seteado por estos días...
"Hace unos años visite la Loire y probe los primeros Chinon, hechos con cabernet franc de ahí: vinos mas livianos para todo tipo de comida, que no buscan la opulencia", cuentaAlejandro Vigil, enólogo y copropietario de Bodega Aleanna, en charla vía Twitter, y agrega: "el vinedo del Carrizal lo planté a mano en 1999. Todos los dias al salir del INTA [en cuyo laboratorio de Suelo trabajaba por aquel entonces] y los finde me ponia con eso. Increiblemente, el suelo del Carrizal tiene las mismas características que la Loire".

Arcilloso, precisa la ficha técnica. Así es el suelo de El Carrizal, Luján de Cuyo, de donde provienen las uvas cabernet franc (95%) y cabernet sauvignon (5%) cosechadas en cuatro tiempos distintos con las que se elaboró este tinto que, tras un paso en barrilles de segundo y tercer uso, durmió unos 7 meses en foudres. El resultado es, a todas luces, un vino distinto que confirma la búsqueda de Vigil con El Enemigo. En sus propias palabras (plagiadas de una entrevista que le hice hace unos meses): "El espíritu de El Enemigo es tener siempre presente que el peor enemigo es el miedo propio a dar un paso hacia el cambio".
El Carrizal es, ante todo, un cambio de óptica desde la cual mirar a esta cepa que se va haciendo un lugar en el corazón de los argentinos amantes del vino. En este nuevo Gran Enemigo, lo que lo diferencia de los cabernet franc convencional es por sobre todas las cosas el énfasis puesto la dulzura de la fruta. Una dulzura delicada, amable, ideal para acompañar y no empañar las comidas. "No se si estamos preparados para vinos argentinos así, pero a mi me fascinan", dice Vigil.
El precio del vino, por ahora, se los debo.


sábado, 25 de octubre de 2014

Somos de acá. Seamos libres

En los últimos años me pregunto cuánto interferimos en la identidad de un vino cuando elaboramos , cuánto cuando criamos o peor, en el mismo manejo de la viña.  Estoy convencido de que nuestra interferencia es muy grande e irreversible, tanto que la mayoría de los vinos tiene que ver con la interpretación caprichosa de las ideas de enólogos, estilos de la casa y demás situaciones que se relacionan con identidades o caracteres que nada tiene que ver con el terruño.

Este año visité varias zonas vitivinícolas ,hable con productores, probé vinos, visite viñedos, bodegas, interactué con dueños, enólogos y miré bodegas.  Me interesó sobremanera cada enfoque. Todos coinciden en la interpretación del terruño, el carácter del lugar, la sumatoria de clima, el hombre y el suelo en esta innumerable  interacción . El caso es que me fue muy difícil identificar en su mayoría el viñedo , del vino y del hombre. Por primera vez entendí  eso de la globalización de los vinos, eso que escuchaba hace mucho. Hay muchos vinos parecidos.
Y sí. No necesariamente  tienen que tener igualdad de sabores. En realidad cuentan con un hilo conductor dominado por la extracción,  las enormes concentraciones comunes,  el uso desmedido y dominante de la madera, que convierten a los vinos en una mezcla de canela, vainilla y coco. La gran cantidad de volátil aumenta los aromas volviendo a todos vinos intensos.  Los llamare vinos con esteroides, que dan mucho al beberlo, pero te dejan vacío al terminar la copa. La falta de identidad decorada por una cantidad innumerable de maquillaje, adornos que tapan lo que llamamos terruño.
Creo que encuentro esto como un reflejo de nuestra sociedad encandilada  por luces, que se dejan llevar por el ruido , la falta de profundidad y la búsqueda innecesaria de reconocimientos dados por afiches de papel  y mucha exposición mediática.  ¡Claro!  Es que al final los vinos son el reflejo de las sociedades. Están elaborados por sus integrantes, pero deberían escapar de ellos.

Debemos comprometernos más en la idea profunda de los vinos libres, de los vinos que inspiren, de los vinos que venzan el miedo de ser comunes como cualquiera de nosotros y produzcan placer por la compañía y no por las guirnaldas y el neón.
No dejarnos alcanzar por las cosas comunes del día a día que desvíen, en definitiva nuestra intuición acerca de que es lo que está bien y que es lo que está mal . Debe regir este sentimiento de trabajo, no solo para producir vinos libres ,sino  desde la base moral para los que trabajan y se dedican a esta actividad. Que sean libres, que puedan educar, comer y tener salud en forma digna.

Los vinos tienen que ser  la identidad de lugar de donde provienen sus uvas. No dejemos que las cosas mundanas corrompan nuestro espíritu , nuestro corazón, nuestro trabajo.  Seamos hombres libres. Hagamos vinos libres.
Y para terminar un poco de música: